BENEIXAMA VIVA

Viu la festa, viu Beneixama

Resumen

Las celebraciones de Moros y Cristianos representan el corazón de la vida festiva en Beneixama, ocupando un lugar especializo en el cariño de quienes allí viven. Estas fiestas, que tienen lugar al comenzar septiembre en honor a la Divina Aurora, la santa a la que el pueblo rinde culto, convierten a la localidad en un escenario enorme de historia y cultura. Durante esos días, las calles se inundan de color y música: las comparsas —preparadas durante meses— lucen trajes de bordados muy trabajados, los desfiles de tropas moras y cristianas recorren el pueblo al compás de la música tradicional, y los actos teatrales rememoran las batallas antiguas con gran solemnidad. A todo ello se suman las procesiones y misas llenas de fervor en honor a la Divina Aurora, mezclando la devoción religiosa con el ambiente de fiesta, afianzando así el sentido de comunidad y el orgullo local.

Beneixama abre su calendario de fiestas con la llegada de los Reyes Magos, una celebración llena de magia sobre todo para los más pequeños. Cada 5 de enero, las carrozas reales desfilan por las calles principales del pueblo, repartiendo regalos, dulces y buenos deseos; frente a sus casas se juntan familias enteras para saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar. Poco después, en enero, se celebra la fiesta de San Antonio Abad, el santo que protege a los animales, donde la tradición rural toma el mando: se bendicen mascotas y animales de trabajo, se prenden hogueras entre todos y se disfruta de actividades populares organizadas por los grupos locales, en un homenaje al vínculo antiguo de Beneixama con el campo.

Tras el ambiente animado del verano en la noche de San Juan, celebrada en junio con hogueras y ritos del solsticio de verano, y antes de las fiestas mayores de septiembre, Beneixama honra a San Vicente Ferrer el lunes después del segundo domingo tras la Pascua. Esta mezcla de actos religiosos —misa y procesión en honor al santo— con comidas compartidas, juegos de siempre y convivencia al aire libre ofrece a vecinos y visitantes la oportunidad de revivir costumbres de hace siglos y estrechar lazos de amistad.

En resumen, estas fiestas –cada una a su tiempo y con su carácter particular– dan forma al rico mosaico cultural de Beneixama. Desde la magia infantil de los Reyes Magos y la tradición rural de San Antonio hasta la fuerza histórica y emotiva de Moros y Cristianos, pasando por los rituales solares de San Juan y la alegría de San Vicente, el municipio se transforma en un verdadero centro de tradición y participación ciudadana.